viernes, 30 de enero de 2009

Otra, otra, otra...


Toni Zenet brilló el miércoles por la noche en la sala Galileo Galilei durante la presentación de su primer disco en solitario, Los mares de China.

Fue difícil encontrar una silla libre para disfrutar del espectáculo de lo lleno que estaba el local. Incluso alguna persona compartió asiento.

Las luces se apagaron y los músicos ocuparon sus respectivos lugares en el escenario. Como calentamiento tocaron una composición instrumental y desde ese momento se vio el compañerismo y la química que había entre ellos y la armonía de sus instrumentos musicales: piano, trompeta, trombón de varas, contrabajo, batería y guitarra española.

En la siguiente canción apareció Toni Zenet con su sombrero. Usó como hilo conductor del concierto una historia de piratas. Abrió su actuación con la canción Soñar contigo.

Nos deleitó durante más de una hora y media con otros temas como Estela, Un beso de esos, Yo que un día te quise siempre o Causas perdidas. Además hizo un cantó a dúo, Agua de Levante, con una promesa de la música, Kamala. No faltó un acercamiento al cine ya que pudimos escuchar Entre tu balcón y mi ventana, canción nominada a los Goya.



Zenet mago

Toni es cantante y músico, tiene publicados otros dos discos más cuando formaba parte del grupo SUR SA, pero también es actor y mimo. Tiene Talento y sabe combinar estas artes a la perfección. Son innatas a él. Juega con el público: nos lleva de un lado a otro, nos muestra lo que quiere que veamos y se aparta para que disfrutemos de los acordes del contrabajo o del instrumento que él elija. Cuando quiere participamos cantando los estribillos todos juntos o el cuerpo se empieza a mover mientras su voz penetra en nuestros oídos. La mente ha olvidado pensar en la hipoteca o en la crisis o en cualquier inconveniente que haya surgido durante el día.

Al finalizar, sólo podemos pedir otra canción e intentar alargar la velada tan agradable que estamos pasando. Toni pregunta al resto de los músicos y nos regalan otra canción. Pero no nos basta. Queremos más: "Otra, otra, otra...." Pero al menos podemos intentar conformarnos con escuchar la música que sube a su MySpace o en su canal de You Tube.

Os dejo el vídeo de Estela para que lo disfrutéis.


© Cristina Fuster Bertrand

domingo, 25 de enero de 2009

Películas en febrero

Viernes 6 de febrero
  • - Dieta mediterránea
  • - En el séptimo cielo
  • - El desafío: Frost contra Nixon
  • - Un chihuahua en Beverly Hills
  • - El curioso caso de Benjamin Button

Viernes 13 de febrero
  • - La historia completa de mis fracasos sexuales
  • - Hoy no se fía, mañana sí
  • - The Code
  • - Slumdog Millionaire
  • - Vals con Bashir
  • - The Reader (El lector)
  • - Viernes 13 (2009)
  • - Nick y Norah: Una noche de música y amor
  • - Last Chance Harvey

Viernes 20 de febrero
  • - Push
  • - Atanarjuat
  • - Ben X
  • - Cadillac Records
  • - La lista
  • - Confesiones de una compradora compulsiva
  • - Gran Torino
  • - El Luchador (The Wrestler)

Viernes 27 de febrero
  • - Háblame de la lluvia
  • - La madre de él
  • - ¡Me ha caído el muerto!
  • - La pantera rosa 2
  • - Che: Guerrilla

miércoles, 21 de enero de 2009

Prevenir las quemaduras

Me ha llegado un e-mail cuya información es interesante.



CUANDO TENGAS UNA QUEMADURA.
En un curso de ASPIRANTES A BOMBEROS, enseñaron que cuando se produce una quemadura, sea esta de la extensión que sea, el primer auxilio es colocar la parte afectada debajo del agua fría corriente hasta que el calor disminuya y pare de quemar las capas e piel y, después, pasar claras de huevo, levemente batida solo para que sea más fácil de aplicar.
La semana pasada, una amiga se quemó con agua hirviendo el brazo y la mano; como ella había estado en el curso, inmediatamente puso el brazo debajo del chorro de agua fría y lo mantuvo allí por mucho rato, luego rompió dos huevos, separó las claras y puso en la mano esa cosa floja, que era la clara. Su mano estaba tan quemada que, en cuanto ella colocaba la clara encima de la piel, esta se secaba y quedaba una película que después se enteró, era colágeno natural.
Estuvo por lo menos una hora colocando capa tras capa de claras en la mano, por la tarde, no sintió más dolor y al día siguiente apenas había una marca rojiza-morada donde se había quemado. Ella pensó que quedaría con una cicatriz horrible, pero para su sorpresa, después de 10 días estaba sin ninguna marca de lo acontecido, no tenia NADA, ni el color de la piel cambió; esa parte quemada, se recuperó totalmente por el colágeno existente en la clara de los huevos que en realidad, es una placenta y está llena de vitaminas.

Siempre puede existir alguien que deba saber esto, por favor pásalo a otras personas.

martes, 20 de enero de 2009

Más relatos de Arthur Miller

Información extraída de EFE.


Se publican por primera vez en España relatos inéditos y póstumos de Miller


Madrid, 20 ene (EFE).- La mirada crítica que el estadounidense Arthur Miller plasmó en sus muchas obras de teatro, se convirtió, al final de sus días, en una voz serena y compasiva, como se pone de manifiesto en sus relatos inéditos y póstumos que se publican esta semana en España, reunidos en un libro con el título de "Presencia". Seguir leyendo el arículoUnas historias otoñales plagadas de dudas sobre el ser humano, y en las que el autor de "Muerte de un viajante", premio Pulitzer, intenta descubrir el por qué de muchas cosas, a través de una mirada totalmente introspectiva e interrogante.

Se trata de un libro que recoge una selección de relatos escritos por Arthur Miller -fallecido el 10 de febrero de 2005 en el estado de Connecticut- en los últimos años de su vida y aparecidos en publicaciones como The New Yorker, Harper's o Esquire.

Este volumen, que publica en España Tusquets, salió en 2007 en Estados Unidos, donde ha sido todo un éxito.

Arthur Miller es un intelectual mítico para los estadounidenses, víctima de la "caza de brujas" en los años cincuenta por el senador McCarthy, reconocido militante antirracista y autor de títulos tan significativos como "Las brujas de Salem", "Panorama desde el puente", "Un enemigo del pueblo" o "Cristales rotos", entre otros. En 2002 recibió el Premio Príncipe de Asturias de las Letras.

"Los seis relatos tienen tintes autobiográficos y en todos ellos existe una exploración de la añoranza del deseo en las diferentes etapas de la vida. Todo ello, con una mirada nostálgica hacia el pasado, la de un hombre al final de su vida", explica a Efe la traductora del libro al castellano, Victoria Alonso Blanco.

Todos ellos se ordenan siguiendo la biografía compleja de una vida. El volumen se abre con un relato en el que el protagonista, un joven de Brooklyn, se inicia en el conocimiento sexual.

Después sigue con la angustia de un bailarín de claqué, judío, al que le contratan para bailar con su compañía en Berlín ante Hitler, quien queda fascinado por su movimiento.

También se incluye un relato en el que se adivinan ecos del paso de la actriz Marilyn Monroe por la vida de Arthur Miller. Ambos contrajeron matrimonio en 1940 y se divorciaron cinco años después, tras una convivencia llena de altibajos.

Quizá sea este relato ("El manuscrito desnudo") el más autobiográfico, en opinión de Alonso Blanco, "ya que el autor narra las tribulaciones de un escritor que ha perdido el deseo, tiene problemas maritales y escribe sobre la piel desnuda de una hermosa mujer, modelo, y con la que recupera el deseo".

El libro se cierra con un cuento, "Presencia", que da título al libro, y en el que un hombre mayor paseando por una playa se encuentra a una joven pareja haciendo el amor, circunstancia que le lleva a él mismo a cavilar sobre su propio deseo, moviéndose entre la ficción y la realidad.

La protagonista de la escena le dice al final al observador que hay presencias que se perciben sin necesidad de que la persona esté presente, frase que da sentido al título y que la traductora ve como premonitoria, ante la muerte de autor.

Emigrantes, pobreza y personajes desplazados y marginales también recorren las páginas de este libro, que comienza con una jornada soleada de verano y se cierra con un día de otoño en una playa.

Carmen Sigüenza

domingo, 18 de enero de 2009

Sobre la autoficción

Información extraída de El País.


¿Literatura del yo? ¿Qué yo?

Juana Vázquez 17/01/2009

Hace unos meses salió un monográfico en este suplemento titulado: Escribo sobre mí. La autoficción marca la literatura en castellano. El primer artículo se denominaba 'El yo asalta la literatura'. Se trataba de señalar una orientación de la narrativa actual en una serie de autores, entre los que se encuentran Vila-Matas, Esther Tusquets, Cristina Grande, Julián Rodríguez, Gonzalo Hidalgo, Juan Cruz, Soledad Puértolas, Manuel Rico, etcétera.

Estoy totalmente de acuerdo con esa nueva veta, cada vez más extendida e intensiva de la literatura del yo. Sin embargo, me gustaría puntualizar sobre ese hipotético "yo", puesto que siempre hay que añadirle un adjetivo.

Hay literatura del yo a través de la ocultación -en parte- de lo que es el yo real, para crear el yo con el que uno se identifica. Por supuesto que se trata de literatura del yo, pero en este caso del yo deseado.

El yo histórico está constantemente en nuestras novelas, el tiempo pasado se presta a desvestirnos en la literatura sin problema alguno. Existe pues mucha literatura actual del yo histórico.

Otra de las formas en que se manifiesta el yo es fragmentado a través de los múltiples espejos, que son los personajes. Cada personaje porta una o varias vetas del autor. Es también literatura del yo, pero de un yo disperso.

Está el yo de las autobiografías de ficción, en donde uno mezcla el yo real y el que uno desea a través de contar y fabular sobre uno mismo, es un yo mitificado. Y este yo es el mismo de las autobiografías, puras y duras. Pues son el resultado de seleccionar los hechos que al autor le interesan para configurar el yo que le conviene. En una entrevista a Alfredo Landa en EL PAÍS, se le preguntaba acerca de la misma: "¿Es un strip-tease?". Y respondió: "No, coño, lo hago totalmente vestido. Cuento todo lo que puedo contar, lo que debo contar".

Y termino con el yo del subconsciente, cuando escribimos de forma más o menos automática. Quizá sea ése el yo más real, pues uno no controla la escritura, y por lo tanto no condiciona a ese yo con el que se identifica de cara a la galería. En este caso tengo que contar una anécdota: hace unos meses he publicado Con olor a naftalina. Es una novela-trance, en el sentido de que mi yo racional ha intervenido muy poco en el proceso de la misma. Por lo tanto, nunca creí que yo estuviera presente en esa novela llena de tabúes. Pues bien, hace poco tiempo, Enrique Vila Matas -que la ha leído- me decía de ella, entre otros temas: "Entendí más cosas de ti...". Entonces me di cuenta de que mi yo se había colado en la misma, sin yo haberlo advertido.

A lo que quería llegar: ¿existe la literatura del yo sin más...? No. Y es que siempre al escribir se selecciona, y esa selección se hace con un criterio, y es impedir que no se exhiba en cueros el yo real, pues nunca nos queremos desnudar por completo. Tapamos las partes pudendas.

Por tanto, existe, sin duda, la literatura del yo, pero del yo "adjetivado" con tanga. Obvio.

sábado, 3 de enero de 2009

Los orígenes del Derecho Europeo

En el blog Xabrón Lagarto he leído una entrada interesante y le he pedido a Bea que me traduzca el texto para insertarlo en esta bitácora.

Muchas gracias Bea por tu aportación :-)


Los orígenes del Derecho Europeo

El renacimiento jurídico medieval y la formacion de una cultura jurídica europea tiene su origen en la Universidad de Bolonia, creada a finales del s XI. Es entonces cuando tiene lugar el descubrimiento científico del Derecho. La base de las enseñanzas es el corpus iuiris, especialmente el Digesto.
La Universidad de Bolonia era una escuela de artes, por eso los primeros que se ocuparon de los textos jurídicos romanos no fueron juristas, sino gramáticos que compusieron una primera recopilacion llamada Vulgata o Littera Bononiensis.
La escuela fue fundada por Irnerio en el 1131, y de ella surgieron las primeras generaciones de juristas, llamados glosadores, que hacían una exégesis minuciosa de los textos romano-justinianeos, añadiendo glosas y anotaciones en los márgenes y entre líneas

O renacemento xurídico medieval e a formación dunha cultura xurídica europea ten a súa orixe na Universidade de Bolonia, creada a finais do século XI. E entón cando ten lugar o descubremento científico do Dereito. A base das ensinanzas é o corpus iuris, especialmente o Digesto. A Universidade de Bolonia era unha escola de artes, por iso os primeiros que se ocuparon dos textos xurídicos romanos non foron xuristas, senon gramáticos que compuxeron unha primeira recompilación chamada Vulgata ou Littera Bononiensis. A escola foi fundada por Irnerio no 1131, e dela xurdiron as primeiras xeracións de xuristas, chamados glosadores, que facían una exégese minuciosa dos textos romano-xustinianeos, engadindo glosas e anotacións nas marxes e entre liñas.

Te puede interesar leer...

La canastilla del bebé y de la mamá

Prepárate para un día tan especial Si estás embarazada, éstas son unas recomendaciones que te hago para que preparar la maleta que lle...