jueves, 31 de diciembre de 2009

Feliz 2010



Hola a todos:

Durante unos días no actualizaré el blog pues voy a tomarme unos días de vacaciones.

Quiero agradecer el apoyo y la participación que habéis mostrado durante el 2009, en especial a los administradores de los blogs amigos:

- Bea (Naranjas Amargas - Xabrón Lagarto)
- Ely (Ely Cervantes)
- Escuela de la Voz y la Palabra
- Jorge (Caja de ideas)
- Josendrick Bravo (Club de lectura Joss)
- Laura Roca, Lorena Gb y Mario Sánchez (El alfabeto de Babel)
- María del Carmen (Libro Sin Tinta)
- Maisha y Nia (Perdidas Entre Páginas)
- Nimphie (Nimphie Knox)
- Pilu (Pilu 90210)
- Valen (Literaura Fantástica y Romántica)
- Vurdalak (Surfin' Madrid - El mago de las finanzas - Magia en Madrid)

A continuación, agradezco la colaboración de las autoras favoritas del blog, que han aportado horas de entretenimiento con sus escritos y nos han enseñado un poco sobre el proceso creativo, tan útil para los escritores e interesante para los lectores.

- Rebeca Rus
- Neus Arqués
- Nimphie Knox

También quiero mencionar a las editoriales que han eviado gustosamente los primeros capítulos de varios libros con el fin de promocionar a los autores:

- Arcángel Publicaciones
- Edimáter
- Editora Digital
- Eldalie Publicaciones
- Grup Lobher
- Katz Editores


Para el 2010 tengo previsto organizar otro concurso literario, más reseñas literarias y críticas de películas, dos bookcrossing, entrevistas, descargas respetando los derechos de autor, descargas de primeros capítulos.... Vuestros comentarios y sugerencias serán bienvenidas.

Os recomiendo que visitéis mis otros blogs:

- Crisfusterber
- Gli Occhi Marroni
- Shining Desk
- Tus libros y tus autores

Como regalo, os podéis descargar un calendario que he diseñado para el año 2010. Es tamaño Din-A4. Lo podéis imprimir y colgarlo en la pared de la habitación, dejarlo en el escritorio del ordenador,.... Espero que os guste. Para descargarlo, pinchad en la imagen o aquí.




Os deseo una buena entrada de año.


© Crisfusterber

miércoles, 30 de diciembre de 2009

Mujeres y relaciones sociales







Neus Arqués es una de las autoras favoritas de este blog. Primero la conocimos con su libro "Y tú, ¿qué marca eres?", en donde proponía tratar a las personas como si fueran marcas y aplicar las reglas de marketing sobre éstas. Más tarde asistimos a la publicación de su novela "Una mujer como tú", continuación de "Un hombre de pago". Os recomiendo la lectura de estos libros. En el caso de las novelas, es mejor que los leáis por orden, aunque no pasa nada si no lo hacéis.

"Un hombre de pago" se centra en la invisibilidad de las mujeres y "Una mujer como tú" trata de varios temas: la amistad entre mujeres por el mero hecho de ser mujeres, la maternidad, la pareja y la carrera profesional.


Sinopsis de "Un hombre de pago"

¿Qué hace una mujer cuando ya no la miran? Harta de ser invisible para los hombres y aconsejada por su esthéticienne, Rosa decide recorrer al sexo sin ataduras y contratar a un gigoló. Finalmente se atreve con Iván, aparejador cubano instalado en Barcelona que se prostituye mientras espera encontrar otras opciones laborales. Bel también conoce a Iván, de noche y por casualidad. Se encandilan y terminan juntos. A Bel la relación le sirve de terapia para olvidar a su Ricardo, editor con síndrome de Peter Pan, y rehacer su maltrecho ego. Pero su historia sentimental no es ajena a la de Marta, su 'mejor' amiga...

Neus Arqués consigue en este relato en apariencia ligero pero con intensos matices los desvelos de la mujer occidental contemporánea. La novela plantea un sinfín de cuestiones que no dejaran indiferente a ningún lector interesado en la evolución de las relaciones entre hombres y mujeres en este principio de siglo.

Descarga el primer capítulo pinchando aquí.


Sinopsis de "Una mujer como tú"

Marta, Luisa y Bel son tres amigas que parecen tenerlo todo: son guapas, su trabajo les satisface y han encontrado al hombre perfecto. Sin embargo, las tres han llegado a un punto de inflexión: lo que tanto les costó empieza a resultarles insuficiente. Por su parte, Ruth, divorciada, judía y single, regresa a Barcelona a causa de la muerte repentina de su padre. En la ciudad apuesta por una nueva vida y un nuevo proyecto, contraviniendo la tradición familiar y religiosa.

Una mujer como tú sigue a las cuatro protagonistas en su tortuoso camino hacia la satisfacción personal, y en tono de humor y de una manera ágil nos presenta los retos actuales de la mujer urbana: encontrar pareja en un «mercado de la escasez», quedarse embarazada a toda costa, convivir con un marido «peterpanesco», buscar en el trabajo su salida. Y nos responde a la pregunta, ¿de verdad somos amigas las amigas?

Descarga el primer capítulo pinchando aquí.


Si quieres leer las entrevistas que le hice a Neus Arqués, pincha en la foto de la autora, en la etiqueta "Neus Arqués" o aquí.



© Crisfusterber


Descarga el primer capítulo: "La Ira del Dios Oscuro (Los Diez Reinos, vol. 1)" de Juan Jesús Hernández Gómez


La tercer y última recomendación de Eldalie Publicaciones es "La Ira del Dios Oscuro" (Los Diez Reinos, vol. 1)" de Juan Jesús Hernández Gómez.


Sinopsis:

Nacido con un don que le permite comunicarse con los animales, el joven Revan ha sido criado por dos misteriosos personajes que esconden secretos que el muchacho ni siquiera alcanza a imaginar.

Cuando todo su mundo se derrumba debido al feroz ataque de un ejército procedente de un reino enemigo, Revan se embarca en un viaje lleno de peligros y aventuras donde encontrará y perderá amigos, se enfrentará a pruebas terroríficas y violentas y, sobre todo, descubrirá quién es en realidad y cuál es el destino que le aguarda al otro lado del mundo.


Para leer el primer capítulo, pincha aquí.

Si quieres comprar el libro, pincha aquí.

martes, 29 de diciembre de 2009

Descarga el primer capítulo: "10 Canciones" de Q


La segunda recomendación de Eldalie Publicaciones es "10 canciones" de Q.


Sinopsis:

Tenemos una oportunidad entre un millón de encontrar a la persona que nos hará felices por siempre. Una decisión de un segundo puede salvarnos de un resultado desastroso… Pero… ¿Qué ocurriría si el destino hiciera que miráramos a otro lado? ¿Que tomáramos otra decisión?

Para leer el primer capítulo, pincha aquí.

Si quieres comprar el libro, pincha aquí.

lunes, 28 de diciembre de 2009

Descarga el primer capítulo: "Últimos suspiros" de Marcos Moreno


Eldalie Publicaciones recomienda "Últimos suspiros" de Marcos Moreno.


Sinopsis:

Hay una cosa que nos conecta a todos en esta vida, y eso es la Muerte... Pasando de lo trágico a lo irreverente, de lo personal a lo ajeno, de lo crudo a lo surrealista, esta obra nos presenta una serie de historias cortas que muestran desde diversos enfoques la forma de percibir ese fatídico encuentro.

Para leer el primer capítulo, pincha aquí.

Si quieres comprar el libro, pincha aquí.

domingo, 27 de diciembre de 2009

La princesa de hoy

Ayer leí un artículo sobre el papel de la mujer en las películas Disney. Esto viene relacionado con el nuevo film "The Princess and the Frog", cuyo trailer pudistéis ver en mi blog Shining Desk.

Os lo recomiendo porque es pura sociología. En las primeras películas Disney la princesa esperaba ser salvada por un príncipe: Blancanieves, Cenicienta, La bella durmiente,.... Mulan y Pocahontas fueron diferentes, pero la princesa Tiana, la protagonista de este film, es diferente porque es negra y habla de la igualdad de género: es una mujer que se casa con un príncipe pero a la vez es independiente.



Las princesas se ponen a trabajar

El feminismo ha hecho cambiar los cuentos - Disney ofrece ahora historias de igualdad

DAVID ALANDETE 26/12/2009


Las princesas vuelven a estar de moda. Regresan los palacios y los trajes de ensueño, las coronas y las brujas. Pero los nuevos cuentos de hadas muestran una diferencia: las princesas ya no son damiselas en apuros. Sometidas al revisionismo del feminismo y de los padres preocupados por los valores que les inculcan a sus hijas, las nuevas princesas son distintas. No esperan a que el príncipe las salve. Ellas mismas se embarcan en sus propias aventuras y se preocupan por su sustento.

Es el caso de la nueva película de la factoría Disney, Tiana y el sapo, estrenada en Estados Unidos el pasado 11 de diciembre y que llegará a las pantallas españolas el 5 de febrero.

Habían pasado 11 años desde que Disney estrenara su ya penúltima película con una princesa como protagonista, Mulan. Después de más de una década, la gran factoría decidió producir el cuento de Tiana, una joven sobre cuyos hombros descansa ahora el pasado, el presente y el futuro del imperio Disney.

El pasado, porque es un largometraje animado a la antigua usanza, dibujado a mano, con interludios musicales, y que ignora intencionadamente las nuevas tecnologías que ha perfeccionado la animación por ordenador. El presente, porque Tiana es una joven de hoy en día, perteneciente a una minoría racial, valiente y con los pies en el suelo. Y el futuro porque Tiana es la primera en el advenimiento de una legión de princesas modernas.


Lee el resto del artículo pinchando aquí.


© crisfusterber

lunes, 21 de diciembre de 2009

La comunicación en la empresa


La importancia de la comunicación en el mundo empresarial queda reflejada en este libro, El poder de ser más claro, de Sylvia Carrasco y Mercedes Alegre.

Lo primero que llama la atención de esta obra que es su tamaño: mide menos que la mitad de una página Din-A4. Su grosor tampoco es considerable, pues son poco más de 100 páginas.

Otro dato que llama la atención es que, una vez que se hojea la obra, el futuro lector se da cuenta de que es una obra de teatro. Sí, es una obra de teatro y muy bien escrita, por cierto.

- En el primer acto los personajes desean definir la identidad corporativa, el mensaje que quieren transmitir y la imagen de empresa.

- En el siguiente acto, se explora el tema del líder y sus características: comunicación verbal y emocional.

- En el tercer y último acto, aparece el tema de la crisis, pero vista como una oportunidad.


Después de los tres actos, las autoras nos regalan otros tres capítulos:

- Claves de comunicación para alcanzar el éxito empresarial
- Conceptos básicos de comunicación
- Ejercicios


Opinión personal:

A mí me gustó mucho esta obra cuando la leí. Creo que es útil para las personas que tengan poca experiencia laboral y es un buen repaso para los directivos. La comunicación es básica en una empresa si quiere que se cumplan los objetivos fijados. También es fundamental para que conozcan su labor fuera de la oficina.


Aquí tenéis la sinopsis:

La comunicación ha sido hasta hace poco un concepto errático en la vida empresarial y en la vida pública de nuestro país. Pero la competencia arrecia y la necesidad de diferenciarse también. Cualquier entidad debe tomar conciencia de que cuanto mejor defina su identidad, más simple sea su objetivo y más claro su mensaje, la imagen percibida tiene más posibilidades de aproximarse a la imagen que desea proyectar.

En este sentido, acercarse a los distintos públicos de la vida empresarial exige, cada vez más, trabajar tanto el fondo como la forma de expresarla.

El caso práctico descrito en esta obra de teatro ágil y entretenida ilustra cómo directivos o cargos públicos de cualquier empresa o institución pueden tomar conciencia de las ventajas de practicar una comunicación apropiada.


Recomiendo la lectura de este libro e incluso que lo regaléis.


© crisfusterber

viernes, 18 de diciembre de 2009

Descarga: "Llanto por Ignacio Sánchez Mejías" de Federico García Lorca


Llanto por Ignacio Sánchez Mejías es una obra poética del poeta español Federico García Lorca, publicada en 1935.Es un conjunto de cuatro elegía que Lorca compuso para su gran amigo Ignacio Sánchez Mejías, gran torero, escritor y miembro destacado de la Generación del 27, muerto de gangrena en 1934 a causa de una cornada en la plaza de Manzanares por el toro Granadino.

(http://es.wikipedia.org/wiki/Llanto_por_Ignacio_S%C3%A1nchez_Mej%C3%ADas)

Haz click aquí o en la imagen para descargar la obra.

jueves, 17 de diciembre de 2009

Libro para guionistas y directores de cine


En enero leí "Bambi contra Gozilla", un libro que recomiendo a aquellas personas interesadas por el cine en general y la escritura de guiones y de relatos.

Me interesaba esta obra porque era sobre guión de cine, pero me llamaba más la atención que fuera de David Mamet. Es guionista y director y la verdad es que sabe muy bien contar historias. No lo digo sólo por los filmes, sino por esta obra. En un capítulo, ya no recuerdo el título, contaba una historia y yo estaba tan inmersa en ella, que parecía que tenía a David Mamet en persona.

El libro se divide en los siguientes capítulos:

- Introducción
- La buena gente de Hollywood
- El mecanismo represivo
- El guión
- Técnica
- Unos cuantos principios
- Géneros
- A juicio
- Delitos y faltas
- Apéndice: películas citadas
- Índice onomástico y analítico


Mamet es muy observador y crítico con el mundo profesional que le rodea. Eso se sabe desde el primer párrafo de la introducción:

Todos los ríos desembocan en el mar. Y, sin embargo, el mar no está lleno. Las películas, al principio números de feria que vendían novedad, parecen haber vuelto al punto de partida. La época de los guiones dramáticos está llegando a su fin. En su lugar encontramos una premisa, de la que pueden descolgarse distintos gags. Estos incidentes, en su día simples adornos de una verdadera historia, ahora son, casi exclusivamente, la razón de ser de una película. En el thriller, son las escenas de riesgo y las explosiones; en el cine de terror, los desmembramientos; en las películas de acción y guerra, los tiroteos y las demoliciones. El germen de la película que existe sólo por sus “momentos culminantes” es el cine porno.

En los dos siguientes capítulos el autor muestra su poca conformidad con Hollywood. Critica a los actores protagonistas, da un repaso a los productores, y retrata la industria cinematográfica con buenos ejemplos.

El siguiente capítulo es el dedicado a la escritura de guión: El guión. Se divide en varias secciones.

- El guión
-- Cómo escribir un guión
-- Personajes, trama, diálogo, ángulos de cámara
-- Unos cuantos consejos útiles para escribir un guión
-- El guión
-- Mujeres, escribir para ellas
-- Cómo han llegado a ser tan malos los guiones
-- Cartas de ruego
-- (Capítulo extra) Las tres preguntas mágicas

Es una delicia leer a Mamet, especialmente cuando se refiere al guión y técnicas para contar historias. En el subcapítulo "Las tres preguntas mágicas" resume perfectamente lo que hay que tener en cuenta a la hora de desarrollar los personajes.

Para escribir una buena escena, uno debe aplicar rigurosamente y responder rigurosamente a las tres preguntas siguientes:

¿Quién quiere qué de quién?
¿Qué pasa si no lo consigue?
¿Por qué ahora?


Me parece que Bambi contra Godzilla debería estar en vuestras librerías. Trata de cine y de la vida y el autor utiliza el sarcasmo y sus habilidades como contador de historias.

Sinopsis de la obra:

Con su personalidad indiscutible, David Mamet conoce como nadie cuáles y cómo son los requisitos y las cortapisas que permiten -o impiden- hacer carrera en Hollywood. En el laberinto del sistema de estudios, entre las imposiciones y cálculos de los productores, la adulación que exigen los ejecutivos o las estadísticas equívocas de los estudios de audiencia, un cineasta corre el riesgo de perderse y olvidar que la intuición, la improvisación, el ingenio in extremis y la fuerza dramática son elementos esenciales del arte cinematográfico y los únicos, por añadidura, capaces de cautivar al público, ese «grupo dispuesto a suspender sus facultades racionales». Bambi contra Godzilla ofrece una mirada privilegiada a la industria del cine desde dentro, y constituye una guía temeraria e irresitiblemente sarcástica para orientarse en ese proceloso mundo. Productores, directores, guionistas, actores, jefes de casting y críticos pueden encontrar aquí, además de su merecido, un sinfín de útiles consejos para la supervivencia de su oficio y de su especie, quizá no tan distintos a los que ya diera Aristóteles en su Poética o Sun Tzu en su Arte de la guerra, e igualmente válidos -asómbrense- para la caza del pato. Mamet habla siempre desde la experiencia, y ése es un valor irreemplazable.

Películas que os recomiendo ver en las que participa David Mamet como guionista:

- Casa de juegos
- El desafío
- La trama
- El caso Winslow
- Edmond
- Cinturón rojo



© crisfusterber

martes, 15 de diciembre de 2009

El bolso amarillo en El alfabeto de Babel


Hola a todos:

Hoy he de daros una buena noticia: En el número 4 de la revista "El alfabeto de Babel" aparece una reseña sobre este blog. La podéis encontrar en la sección "Mundo blog y web" (página 19).

Para descargaros el nº 4 de la revista, pinchad aquí.

Si queréis descargaros todos los números de "El alfabeto de Babel", pinchad aquí.


Este tipo de cobertura me anima a que continúe con mi labor tanto en esta bitácora como en las otras (Crisfusterber, Shining Desk,..).

Doy las gracias a los lectores y seguidores de El bolso amarillo por haberme escrito e-mails de agradecimiento y por los comentarios de los posts. Vuestras sugerencias y críticas (buenas y malas pero ambas para bien) serán bien recibidas, así como vuestras opiniones en los posts, en el chat y en las encuestas.


lunes, 14 de diciembre de 2009

Descarga los 5 primeros capítulos de: "La máquina cambiante" de Israel Campos Palomino


La segunda recomendación de Edimáter es "La máquina cambiante" de Israel Campos Palomino.


Sinopsis:

El profesor Torrón y su ayudante Santiago están trabajando en un fantástico invento para presentarse a la Feria Anual de Inventores del Reino. Pero el profesor Escorbuto, con la ayuda de su compinche Malasaña, ha inventado La Máquina Cambiante, capaz de intercambiar los cerebros de quienes la usan. El malvado Escorbuto empleará la máquina con el profesor Torrón para dejarle fuera de la Feria, con el fin de que no pueda presentar su invento en ella.
¿Conseguirá Santiago deshacer todo este lío? ¿Podrá encontrar a Escorbuto y hacer que devuelva al profesor Torrón a la normalidad? En su camino, se encontrará con divertidos personajes y vivirá muchos peligros y aventuras.

A lo largo de toda la novela están presentes dos valores humanos: la amistad que une a maestro y discípulo, sentimiento que impulsa al joven Santiago a enfrentarse a todo tipo de peligros para ayudar al profesor. El otro, algo tan simple como universal: el profundo respeto que el joven siente hacia la persona que le ha enseñado todo lo que sabe.

Pincha aquí para descargar el archivo y disfrutar de los primeros capítulos.

Para comprar el libro, pincha aquí.


viernes, 11 de diciembre de 2009

Descarga: "Poeta en Nueva York" de Federico García Lorca


Disfruta del fin de semana con la lectura de "Poeta en Nueva York" de Lorca.


Sobre la obra:

En 1929, en plena crisis estética y vital, Federico García Lorca marcha a Nueva York, donde reside un año. Allí y, a su regreso, en una breve estancia en Cuba, escribe un conjunto de poemas que constituyen una de las cimas más altas, si no la más alta, de su creación literaria. Hasta su muerte en 1936, Federico trabajará en la ordenación de todo este material que, sin embargo, no verá la luz hasta 1940 bajo el título de Poeta en Nueva York. Siguiendo básicamente la edición de Norton, Piero Menarini, reconocido lorquista, desentraña en la introducción a este volumen los complejos problemas que plantea al estructura del libro y cuya solución resulta clave para poder descifrar el sentido último de su discurso. Incorpora, además, la "Conferencia recital" que sobre Poeta en Nueva York ofreció el propio García Lorca, así como algunos poemas no incluidos en la primera edición y últimamente rescatados. Descartando la idea de una ruptura con la tradición presente, explica, en fin, cómo en Poeta en Nueva York llegan a su punto culminante los procedimientos formales lorquianos, que sirven de base a una radical protesta social y a una penetrante indagación metafísica.

(http://www.casadellibro.com/libro-poeta-en-nueva-york/1172669/2900001222434)


Pincha en la imagen o aquí para descargar la obra.

miércoles, 9 de diciembre de 2009

Descarga el primer capítulo: "El Linaje de Alou" de Daniel Hernández Chambers


La editorial Edimáter recomienda la lectura del libro "El Linaje de Alou" de Daniel Hernández Chambers.


Sinopsis:

Esta es la trágica historia de un linaje perdido en el olvido.
En plena Edad Media, con la Inquisición en todo su apogeo, Gossel, el hijo mayor del Señor de Alou, verá cómo de la noche a la mañana todo su mundo se derrumba y su familia cae víctima de una maldición que nadie acierta a comprender. Él será el único que podrá hacer frente a la situación y tratar de salvar a los suyos, aunque para ello tenga que luchar contra los oscuros poderes de la brujería. A su lado, el capitán Hazdel descubrirá que todas sus convicciones y creencias se tambalean ante lo que sus ojos le muestran. Mientras tanto, un anciano pintor descubre que sus pinceles capturan la vida en el lienzo… haciéndola prisionera. El tiempo se escapa, pronto será demasiado tarde y el linaje de Alou habrá desaparecido…

Descarga el libro aquí.

Para comprar la novela, pincha aquí.

Página web del autor: danielhernandezchambers.com

viernes, 4 de diciembre de 2009

Descarga: "La zapatera prodigiosa" de Federico García Lorca

Continuando con mi labor de mejora del blog, os vuelvo a facilitar la descarga de esta obra de teatro.

Resumen:

Farsa violenta en dos actos es una obra de teatro de Federico García Lorca que fue estrenada en 1930 en Madrid, En ella el autor ofrece una obra de perfil clásico, inspirada en el espíritu femenino, a medida que se desarrolla, se transforma en una alegoría del alma humana. Un matrimonio por conveniencia y la lucha de una mujer entre su realidad y sus verdaderos deseos, intenta dejar en evidencia cómo el ser humano se debate entre aquello que le presenta el destino y lo que él desea íntimamente desde lo más profundo de su ser.

(http://es.wikipedia.org/wiki/La_zapatera_prodigiosa)


Para descargar la obra, pincha en la imagen o aquí.

jueves, 3 de diciembre de 2009

Lee el primer capítulo de "El Arcángel y los siete pilares de la Tierra"


Arcángel Publicaciones recomienda este libro.

Sinopsis:

Entre el Cielo y la Tierra se encuentra el Hombre, que sediento de luz se sumerge en la oscuridad en la que latente duerme… hasta que alguien lo viene a despertar: «La oscuridad se está asentando en la Tierra, porque las elecciones que habéis hecho así lo han proclamado. Pero existe también mucho bien anidando dentro de valientes corazones; y por ello, estamos de nuevo aquí.»

Preámbulo

Se sentó en la cama y restregó con sus manos su cansado rostro. Sobre la mesilla el reloj marcaba de nuevo la misma rutina.

Un día más, ante el mundo que lo esperaba y del que nada esperaba, en una desesperanza que se entretejía entre sus huesos como si de una hiedra se tratara, sin que lograra erradicar de su interior; desde hacía tiempo ensombrecido por una realidad que se le escapó, y con la que todavía sentía su alma irse, mientras su cuerpo se quedó.

Y al lado, un dormido y bello cuerpo del que todas las noches extraía amargos y fríos besos, desprovistos de amor. Y que como droga usaba para olvidar que nada quedaba ya de aquella luz que le tendió la mano, ni de aquel propósito, que un día persiguió. Como alguien que tuvo en su mano el Grial de su vida, y no saboreó.

Y le pesaban las certezas como losas, que no acertaba a quitar... que el vacío no se llena con materia, ni el sexo por sí solo trae Amor.

Tristes noches que volvían a convertirse irremediablemente en mañanas... de un perdido Sol.



I. Desesperanza

Me levanté sabiendo que había llegado al final de aquel callejón sin salida. Al final de una etapa de negación y ceguera. Allí, rodeado de belleza sin fondo y de carcomida materia, que atraía como polillas a gentes dormidas, cegadas por el dorado que les impedía pensar.

Todo, ¿todo debía abandonar para recomenzar?, o ¿podía continuar en el mismo lugar haciendo que lo que ahora pesaba, se fuera convirtiendo en liviano al colocarlo en su justo lugar?

De cualquier manera, la soledad reclamaba mi presencia, y debería partir lo antes posible, llevándome sólo aquello en lo que me había convertido para que fuera cayendo a través de un naciente camino, que me permitiera volver a ver mi traslúcida piel; ahora cubierta y apagada, mera sombra de lo que fue.

Me acerqué al armario y metí lo imprescindible en mi vieja mochila, antaño compañera infatigable de senderos, y ahora mudo testigo de mi desidia y abandono. Una sola mirada dirigí a aquella vacía mujer fruto de mis días de olvido y negación, donde permití que la nada me rodeara creyendo poder escapar de mí mismo, sin querer ver.

Bajé a la calle y caminé en aquella fría mañana, recordando dónde se bifurcó el camino, y hasta dónde debería retroceder para recomenzar.

Y escuché de nuevo las palabras que nunca había dejado de oír, como si hubieran sonado constantemente, desde que fueron pronunciadas...

«Escucha, nada depende de ti… pero todo está en tus manos. Así es en el Cielo, donde nadie es imprescindible pero todos son necesarios. Necesarios porque uno solo podría salvar el Mundo; y prescindibles, porque donde uno falla, otro vendrá.»

Miré fijamente a aquel ser que paralizaba mi sangre, con su serena mirada azul, con la pausa del que sabe cuándo y cómo hablar, con la Verdad del que nada dice que no Sea, con el Equilibrio que hace que el Mundo se sustente, hasta que su mano baje y el desequilibrio reine, como parte de nuestra propia elección.

Miguel estaba frente a mí y sentía la familiaridad del que conoce; pero a la vez cada pensamiento que me dijera «está ahí, frente a ti» me dejaba helado, sin saber si era real o no lo que sucedía.

«La oscuridad se está asentando en la Tierra, porque las elecciones que habéis hecho así lo han proclamado. Pero existe también mucho bien anidando dentro de valientes corazones; y por ello, estamos de nuevo aquí.»

–Pero, ¿qué queréis de mí? –exclamé arrepintiéndome en el acto al parecer soberbio.

–Nada, nada que tú no creas que debas hacer; pero si así es porque lo reconozcas en tu interior, llevarás a cabo una tarea que abrirá tu ser para que el equilibrio vuelva a anidar en ti, y puedas así, «asentar el Mundo».

–¿Asentar el Mundo? –dije sorprendido– ¿cómo puedo yo hacer eso? –concluí.

–El Mundo está asentado sobre siete luminosos pilares, siete pilares que se han ido deteriorando, y los cuales hay que volver a Sellar. Cada uno de ellos desvela una parte del Hombre… y de la Humanidad; y cada uno de ellos engloba un aspecto de la Misericordia divina, esencial para que el Mundo siga existiendo.

–¿Cómo sé que esto es real? –inquirí– ¿cómo sé que no estoy ante alguien con ideas de salvador?

–¿Lo estás...? –contestó después de sentir por un instante su mirada, a la que siguió otra pausa después de pronunciar esta pregunta.

Pensé en su mirada notando su fuerza. Era serena y profunda, pero sin llegar a invadir tu ser; como si vieras en sus ojos un reflejo de ti mismo, sobre un azul que todo te desvelaba.
Su pregunta hizo que no hubiera necesidad de respuesta.

¡Nada en el mundo, ni en mi vida hasta ese momento; nada en todo lo que sabía o había hecho, ni en lo que era o creía que era; me pareció más cierto que ante mí se encontraba Miguel… el Arcángel!

Certeza, que me hizo estremecer.

Miguel sintió esa seguridad y continuó; dando por hecho que yo no anidaba ninguna duda sobre quién era él.

–Tú estás lo suficientemente despierto como para que hoy esté aquí contigo –continuó diciendo–; pero cuidado, estás lo suficientemente dormido como para que mañana esto te parezca un sueño, y las dudas te asalten… así es en la materia, dominio del desterrado Lucifer.

Las palabras todavía retumbaban en mi interior. Más allá de un pensamiento, eran una certeza que me había asolado durante todos estos años de ensueño, de intentar llegar a otro lugar. Cuatro años pasaron desde entonces y, según entendía, cuatro pilares habían dejado de ser sellados y restituidos en la Luz, por lo que la oscuridad se había adueñado de ellos… Ahora, la fría calle me devolvía a una realidad perdida, que debería recuperar.

En los años que pasaron desde aquello, el deterioro del mundo había sido evidente, como si se hubiera acelerado hacía un descorazonador destino que podría acabar con la humanidad.

Efecto invernadero, guerras, racismo, odio… una marea de irracionalidad asolaba éste en distintos frentes, quizás guiada por algún nefasto sino que parecía mover los hilos que manejaban cotas de poder; entre la desesperanza de un mundo que se veía sin rumbo.

Siete actos, me dijo, en los que podían estar relacionadas personas que conocía, en ámbitos que me eran familiares; pero que también podrían estar más allá de nuestras fronteras. Siete actos que sellarían siete vibraciones que necesitaban ser regeneradas, y cuyo símbolo eran los siete Pilares, que sustentaban la Humanidad.

Aunque no era fácil, ya que estos actos eran semillas de algo mayor que tenía su representación en la Tierra, y también en el Hombre.

En todos, y cada uno de nosotros.

«Y ¿por qué no lo hacéis vosotros?» me atreví a preguntar a aquel imponente ángel, que me impresionaba cada vez más según avanzaba nuestra conversación.

–Nosotros no debemos intervenir, al igual que no permitimos que la oscuridad lo haga directamente. El Mundo es vuestro. Es vuestro campo de pruebas; tal cual es, tal cual sois… –sentenció.

–Pero, ¿por qué estamos aquí y no en el Cielo, de donde dices proceder?

–Lo que llamas Cielo se compone de distintos planos. Cada plano sube en vibración al anterior, y cada vibración supone un estado evolutivo del ser. Nadie puede estar en una vibración que no le corresponda, porque sería como si intentaras mantener con la mano aceite bajo el agua. Al final, acabaría subiendo a la superficie.

»Y según se aumenta de pureza en esta vibración, el nivel de Comprensión de la globalidad, el nivel de plenitud y felicidad es mayor; muy lejos del aburrido cielo que la mente os quiere hacer creer cuando encarnáis, como una forma de atraparos en la materia. Y al final de esta escala vibracional, en su mayor pureza y comprensión, se encuentra la Perfecta Perfección: Dios.

»Dios atrae a las almas a su encuentro, pero su vibración debe ser acorde con determinados planos espirituales. Las mismas almas se ven abocadas a reencarnar en mundos materiales para comprender y elevar su vibración; de los cuales, la Tierra es uno de ellos.

–Pero, ¿por qué nos estamos matando? ¿por qué existe hambre, crímenes, abusos?, ¿por qué unos se mueven en la abundancia mientras otros mueren sin tener qué comer?, ¿por qué el mundo es tan injusto…?

–Lo que llamáis Mundo es, en su última instancia, materia. Pero a ésta se llega a través de una serie de planos que la alimentan, todos dentro de un límite que separa el Espíritu de la Materia, y que podríamos llamar Velo.

»Traspasando el Velo diríamos que se presentan cuatro planos siendo el último el material o físico. Cuando morís cruzáis este límite hacia arriba, dejando el cuerpo, que ceniza es, en la materia; y en una revisión de vuestra vida, extraéis lo importante de lo trivial, lo aprendido de lo no entendido.

»Desde ahí, donde no sois ego sino Espíritu, volvéis a preparar un escenario material para comprender lo que no entendisteis, para vivir circunstancias en lugares y con personas que os podrán ayudar en vuestra nueva etapa evolutiva. Nacéis, y otro ego se forma que hablará uno u otro idioma, en uno u otro lugar. Y viviréis circunstancias dispares siempre encaminadas al perdón y a la comprensión.

»Desde el Espíritu, no hay nada que no se Entienda. Lo entiendes porque en ese momento, aunque vibrando a nivel inferior, estás unido a Dios. Y también entiendes que debes refinar tu vibración para elevarte en el Espíritu y unirte plenamente a Él.

»El ego –continuó diciendo– es ilusorio, y aparece cuando naces y se desvanece al morir. El problema es que os asociáis a él como a algo eterno, olvidando que todos os dirigís imparablemente a la muerte física, con un cuerpo material que se va oxidando nada más nacer, hasta que se convierte en algo frío y carente de vida, ya que el hálito divino que sois, lo abandona con su último estertor.

–Entonces, ¿por qué aquí reina la maldad si todos venimos de Arriba?

–Reina por elección vuestra, y porque convivís con los caídos que un día fueron desterrados del Cielo. Están atrapados en la materia, y viven en su oscuridad absorbiendo vuestros bajos instintos, y potenciándolos.

–¿Quiere decir que una persona que mata no es culpable de este acto?

–No, quiere decir que el que llega a matar a otro, por el motivo que sea, ha hecho una elección equivocada, fruto de un camino equivocado, fomentado por entidades oscuras por las que ha optado, en vez de optar por la luz.

»Todo está en vuestra mano. Nadie puede interferir salvo que abráis en vuestras vidas las puertas necesarias para que estas energías entren en ellas, y os susurren erróneos caminos.

Por un momento estuvimos en silencio, mientras aquella montaña parecía cobrar vida. Sus palabras llevaban contundencia en el mismo sonido con el que eran pronunciadas... que parecía seguir vibrando una vez dichas; una duda me surgió...

–Y yo, ¿qué hago aquí?

–Estás aquí porque pactaste este camino antes de bajar, y ahora puedes elegir cumplirlo, o negarlo.

–¿Y si no lo cumplo? –dije dubitativo.

–Nadie nunca te reprochará no haberlo hecho, pero tu mismo Espíritu, una vez hayas muerto en esta encarnación, sabrá que no cumpliste lo pactado y volverás para aprender de ello, no como venganza ni represalia, sino como Aprendizaje.

La lluvia me volvió a la realidad mientras no entendía cómo tamaña verdad había quedado arrinconada en algún recodo de mi ser; sin que el desenfreno en el que me había sumido, bañado en banal triunfo social, hubiera podido borrarlo.

miércoles, 2 de diciembre de 2009

Descarga el primer capítulo de "Escritos políticos" de Samuel Johnson


Katz Editores recomienda este libro.

Sinopsis:

El siglo de la Ilustración produjo una notable serie de pensadores que ejercieron enorme influencia en el desarrollo de las sociedades y de las instituciones democráticas. Entre ellos, en lengua inglesa destacaron Bernard Mandeville, Francis Hutcheson, Adam Smith, David Hume y Edmund Burke; sin embargo, la época es conocida como la era de Samuel Johnson. Sólo William Shakespeare ha sido más citado que Johnson entre los escritores ingleses, aunque el tercer centenario de su nacimiento, producido el 18 de septiembre de 1709, nos revela que así como la vida de Johnson ha estado tanto tiempo cubierta de anécdotas, su brillante prosa ha sido muy poco leída.


Sobre el autor:

Samuel Johnson -o, más comúnmente, el Dr. Johnson- fue una de las figuras literarias más importantes de Inglaterra: poeta, ensayista, biógrafo, lexicógrafo, considerado por muchos como el mejor crítico literario en idioma inglés, en su obra se ocupó también de los grandes temas sociales, económicos y políticos de su tiempo. Numerosos y variados, sus escritos políticos tomaron la forma de la sátira o del panfleto, y se ocuparon de impuestos y tributación, de representación y autoridad, de los debates parlamentarios o de la moralidad pública. De hecho, son pocas las mentiras políticas y sociales del siglo XVIII que Johnson no buscara afanosamente denunciar en alguna parte de sus escritos. Realizada sobre la base del volumen X de la Standard Edition de las obras de Johnson publicada por Yale University Press, esta versión de los Escritos políticos -primera que se presenta al lector de nuestro idioma- es, sin duda, de una actualidad extraordinaria, y una denuncia no menor de las mentiras políticas y sociales de nuestra propia sociedad.

Samuel Johnson Lichfield, Reino Unido, 1709-1784
Hijo de un librero -y por tanto, de origen humilde-, Samuel Johnson recibió educación en la Lichfield Grammar School y, luego, en el Pembroke College, de Oxford, institución que debió abandonar por dificultades económicas. Trabajó como maestro de escuela y, a los 25 años, contrajo matrimonio con Elizabeth Porter, viuda y veintiún años mayor que él. En 1737 se instaló en Londres, donde comenzó a escribir para The Gentleman’s Magazine. Entre 1747 y 1755 compuso su obra más conocida, A Dictionary of the English Language. Durante ese período también publicó una serie de artículos semanales en The Rambler, y, en 1758, comienza la serie The Idler. Su novela filosófica La historia de Rásselas, príncipe de Abisinia fue publicada en 1759 con enorme éxito. En 1763 conoce a James Boswell, su futuro biógrafo, y funda "The Club", un círculo literario de gran influencia en la vida londinense, del que participan entre otros Edmund Burke y Edward Gibbon. Ya célebre, recibe en 1765 un doctorado honorífico en el Trinity College de Dublín, y diez años después otro otorgado por Oxford. Su última obra importante, Vida de los poetas ingleses, apareció en 1781. A su muerte, en 1784, es enterrado en la Abadía de Westminster, y un gran monumento se erige en su memoria en la Catedral de San Pablo en Londres.

Para descargar el primer capítulo (es la introducción), pincha aquí.


martes, 1 de diciembre de 2009

Lee los dos primeros capítulos de "Posdata te quiero" de Cecelia Ahern


Título: Posdata te quiero
Autora: Cecelia Ahern


CAPÍTULO 1

Holly hundió la nariz en el suéter azul de algodón y un olor familiar la gol­peó de inmediato: un abrumador desconsuelo le cerró el estómago y le partió el corazón. Le subió un hormigueo por el cogote y un nudo en la garganta ame­nazó con asfixiarla. Le entró el pánico. Aparte del leve murmullo del frigorífico y de los ocasionales gemidos de las tuberías, en la casa reinaba el silencio. Esta­ba sola. Tuvo una arcada de bilis y corrió al cuarto de baño, donde cayó de ro­dillas ante el retrete.

Gerry se había ido y jamás regresaría. Ésa era la realidad. Nunca volvería a acariciar la suavidad de su pelo, a intercambiar en secreto una broma con él durante una cena con amigos, a lloriquearle al llegar a casa tras una dura jor­nada en el trabajo porque necesitaba algo tan simple como un abrazo; nunca volvería a compartir la cama con él, ni la despertarían cada mañana sus ata­ques de estornudos, ni reiría con él hasta dolerle la barriga, nunca volverían a discutir sobre a quién le tocaba levantarse para apagar la luz del dormitorio. Lo único que le quedaba eran un puñado de recuerdos y una imagen de su ros­tro, que día tras día iba haciéndose más vaga.

Su plan había sido muy sencillo: pasar juntos el resto de sus vidas. Un plan que todo su círculo consideró de lo más factible. Nadie dudaba de que fueran grandes amigos, amantes y almas gemelas destinadas a estar juntas. Pero dio la casualidad de que un día el destino cambió de parecer.

El final había llegado demasiado pronto. Después de quejarse de una mi­graña durante varios días, Gerry se avino a seguir el consejo de Holly y fue a ver a su médico. Lo hizo un miércoles, aprovechando la hora del almuerzo. El médico pensó que el dolor de cabeza se debía al estrés o al cansancio y aven­turó que en el peor de los casos quizá necesitase usar gafas. A Gerry no le gus­tó nada aquello.

Le molestaba la idea de tener que usar gafas. No debería ha­berse preocupado, pues resultó que su problema no residía en los ojos, sino en el tumor que estaba creciendo en su cerebro.

Holly tiró de la cadena del retrete y, temblando por lo frías que estaban las baldosas del suelo, se puso de pie. Gerry sólo tenía treinta años. Ni mucho me­nos había sido el hombre más sano de la Tierra, pero había gozado de suficiente salud para... bueno, para llevar una vida normal. Cuando ya estaba muy enfer­mo, bromeaba a propósito de haber vivido con demasiada prudencia. Debería haber tomado drogas, haber bebido y viajado más, tendría que haber saltado de aviones y depilarse las piernas en plena caída.

La lista seguía. Aunque él se rie­ra de todo eso, Holly veía pesar y arrepentimiento en sus ojos. Arrepentimiento por las cosas para las que nunca había sabido tener tiempo, los lugares que nun­ca había visitado, y pesar por la pérdida de experiencias futuras. ¿Acaso lamen­taba la vida que había llevado con ella? Holly jamás dudó de que la amara, pero temía que tuviera la impresión de haber desperdiciado un tiempo precioso.

Hacerse mayor se convirtió en algo que Gerry deseaba desesperadamente lograr, dejando así de ser un hecho inevitable y temido. ¡Qué presuntuosos habían sido ambos al no considerar nunca que hacerse mayor constituyese un logro y un desafío! Los dos habían querido evitar envejecer a toda costa.

Holly vagaba de una habitación a otra mientras sorbía lagrimones salados. Tenía los ojos enrojecidos e irritados y la noche parecía no tener fin. Ningún lugar en la casa le proporcionaba el menor consuelo. Los muebles que con­templaba sólo le devolvían inhóspitos silencios. Anheló que el sofá tendiera los brazos hacia ella, pero tampoco éste se dio por aludido.

A Gerry no le hubiese gustado nada esto, pensó. Exhaló un hondo suspi­ro, se enjugó las lágrimas y procuró recobrar un poco de sentido común. No, a Gerry no le hubiese gustado en absoluto.

Igual que cada noche durante las últimas semanas, Holly se sumió en un profundo sueño poco antes del alba. Cada día despertaba incómodamente re­pantingada en un lugar distinto; hoy le tocó el turno al sofá. Una vez más, fue la llamada telefónica de un familiar o un amigo preocupado la que la desper­tó. Probablemente pensaran que no hacía más que dormir. ¿Por qué no la lla­maban mientras vagaba con desgana por la casa como un zombi, registrando las habitaciones en busca de... de qué? ¿Qué esperaba encontrar?

-¿Diga? -contestó adormilada. Tenía la voz ronca de tanto llorar, pero ya hacía bastante tiempo que no se molestaba en disimular. Su mejor amigo se había ido para siempre y nadie parecía comprender que ninguna cantidad de maquillaje, de aire fresco o de compras iba a llenar el vacío de su corazón.
-Oh, perdona, cariño, ¿te he despertado? -preguntó la voz inquieta de su madre a través de la línea.

Siempre la misma conversación. Cada mañana su madre llamaba para ver si había sobrevivido a la noche en soledad. Siempre temerosa de despertarla no obstante, aliviada al oírla respirar; a salvo al constatar que su hija se había enfrentado a los fantasmas nocturnos.

-No, sólo estaba echando una cabezada, no te preocupes. Siempre la misma respuesta.
-Tu padre y Decían han salido y estaba pensando en ti, cielo.

¿Por qué aquella voz tranquilizadora y comprensiva conseguía siempre que se le saltaran las lágrimas? Imaginaba el rostro preocupado de su madre, el ceño fruncido, la frente arrugada por la inquietud. Pero eso no sosegaba a Holly. En realidad hacía que recordara por qué estaban preocupados y que no deberían estarlo. Todo tendría que ser normal. Gerry debería estar allí junto a ella, poniendo los ojos en blanco e intentando hacerla reír mientras su madre le daba a la sinhueso. Un sinfín de veces Holly había tenido que pasarle el teléfono a Gerry, incapaz de contener el ataque de risa. Entonces él seguía la charla, ignorando a Holly mientras ésta daba brincos alrededor de la cama, ha­ciendo muecas y bailes estrafalarios para captar su atención, cosa que rara vez conseguía.

Siguió toda la conversación contestando casi con monosílabos, oyendo sin escuchar una sola palabra.

-Hace un día precioso, Holly. Te sentaría la mar de bien salir a dar un paseo. Respirar un poco de aire fresco.
-Sí... Supongo que sí. -Otra vez el aire fresco, la presunta solución a sus problemas.
-Igual paso por ahí más tarde y charlamos un rato.
-No, gracias, mamá. Estoy bien.

Silencio.

-Bueno, pues nada... Llámame si cambias de idea. Estoy libre todo el día.
-De acuerdo. Otro silencio. -Gracias de todos modos -agregó Holly.
-De nada. En fin... Cuídate, cariño.
-Lo haré.

Holly estaba a punto de colgar el auricular pero volvió a oír la voz de su madre.

-Ah, Holly, por poco me olvido. Ese sobre sigue aquí, ya sabes, ese que te comenté. Está en la mesa de la cocina. Lo digo por si quieres recogerlo. Lle­va aquí semanas y puede que sea importante.

-Lo dudo mucho. Lo más probable es que sea otra tarjeta de pésame.
-No, me parece que no lo es, cariño. La carta va dirigida a ti y encima de tu nombre pone... Espera, no cuelgues, que voy a buscarla...

Holly oyó el golpe seco del auricular, el ruido de los tacones sobre las bal­dosas alejándose hacia la mesa, el chirrido de una silla arrastrada por el suelo, pasos cada vez más fuertes y por fin la voz de su madre al coger de nuevo el teléfono.

-¿Sigues ahí?
-Sí.
-Muy bien, en la parte superior pone «la lista». No sé muy bien qué sig­nifica, cariño. Valdría la pena que le echaras...

Holly dejó caer el teléfono.


CAPÍTULO 2

-¡Gerry, apaga la luz!

Holly reía tontamente mientras miraba a su marido desnudarse delan­te de ella. Éste bailaba por la habitación haciendo un striptease, desabrochán­dose lentamente la camisa blanca de algodón con sus dedos de pianista. Ar­queó la ceja izquierda hacia Holly y dejó que la camisa le resbalara por los hombros, la cogió al vuelo con la mano derecha y la hizo girar por encima de la cabeza. Holly rió otra vez.

-¿Que apague la luz? ¡Qué dices! ¿Y perderte todo esto?

Gerry sonrió con picardía mientras flexionaba los músculos. No era un hombre vanidoso aunque tenía mucho de lo que presumir, pensó Holly. Te­nía el cuerpo fuerte y estaba en plena forma, las piernas largas y musculosas gracias a las horas que pasaba haciendo ejercicio en el gimnasio. Su metro ochenta y cinco de estatura bastaba para que Holly se sintiera segura cuando él adoptaba una actitud protectora junto a su cuerpo de metro setenta y siete. No obstante, lo que más le gustaba era que al abrazarlo podía apoyar la cabe­za justo debajo del mentón, de modo que notase el leve soplido de su aliento en el pelo haciéndole cosquillas.

El corazón le dio un brinco cuando se bajó los calzoncillos, los atrapó con la punta del pie y los lanzó hacia ella, aterrizando en su cabeza.

-Bueno, al menos aquí debajo está más oscuro. -Holly se echó a reír.

Siempre se las arreglaba para hacerla reír. Cuando llegaba a casa, cansada y eno­jada después del trabajo, él se mostraba comprensivo y escuchaba sus lamen­tos. Rara vez discutían, y cuando lo hacían era por estupideces que luego les hacían reír, como quién había dejado encendida la luz del porche todo el día o quién se había olvidado de conectar la alarma por la noche.

Gerry terminó su striptease y se zambulló en la cama. Se acurrucó a su la­do, metiendo los pies congelados debajo de sus piernas para entrar en calor. -¡Aaay! ¡Gerry, tienes los pies como cubitos de hielo! -Holly sabía que aquella postura significaba que no tenía intención de moverse un centíme­tro-. Gerry...

-Holly.. -la imitó él.
-¿No te estás olvidando de algo?
-Creo que no -contestó Gerry con picardía.
-La luz.
-Ah, sí, la luz -dijo con voz soñolienta, y soltó un falso ronquido.
-¡Gerry!
-Anoche tuve que levantarme a apagarla, si no recuerdo mal -arguyó Gerry.
-Sí, ¡pero estabas de pie justo al lado del interruptor hace un segundo!
-Sí... hace un segundo -repitió él con voz soñolienta.
Holly suspiró. Detestaba tener que levantarse cuando ya estaba cómoda y calentita en la cama, pisar el suelo frío de madera y luego regresar a tientas y a ciegas por la habitación a oscuras. Chasqueó la lengua en señal de desapro­bación.

-No puedo hacerlo siempre yo, ¿sabes, Hol? Quizás algún día yo no es­té aquí y... ¿qué harás entonces?
-Pediré a mi nuevo marido que lo haga -contestó enfurruñada, tra­tando de apartar a patadas sus pies fríos.
-¡Ja
-O me acordaré de hacerlo yo misma antes de acostarme -añadió Holly.

Gerry soltó un bufido.

-Dudo mucho que así sea, amor mío. Tendré que dejarte un mensaje al lado del interruptor antes de irme para que no se te olvide.

-Muy amable de tu parte, aunque preferiría que te limitaras a dejarme tu dinero -replicó Holly.
-Y una nota en la caldera de la calefacción -prosiguió Gerry. -Ja, ja.
-Y en el cartón de la leche.
-Eres muy gracioso, Gerry.
-Ah, y también en las ventanas, para que no las abras y se dispare la alar­ma por las mañanas.
-Oye, si crees que sin ti seré tan incompetente, ¿por qué no me dejas en tu testamento una lista de las cosas que tengo que hacer?
-No es mala idea -dijo Gerry, y se echó a reír.
-Muy bien, entonces ya apago yo la maldita luz.

Holly se levantó de la cama a regañadientes, hizo una mueca al pisar el gé­lido suelo y apagó la luz. Tendió los brazos en la oscuridad y avanzó lentamente de regreso a la cama.

-¿Hola? Holly, ¿te has perdido? ¿Hay alguien ahí? ¿O ahí? ¿O ahí? -vo­ciferó Gerry a la habitación a oscuras.
-Sí, estoy... ¡Ay! -gritó Holly al golpearse un dedo del pie contra la pata de la cama-. ¡Mierda, mierda, mierda! ¡Que te jodan, gilipollas! Gerry soltó una risa burlona debajo del edredón.
-Número dos de mi lista: cuidado con la pata de la cama...
-Oh, cállate, Gerry, y deja de ponerte morboso -le espetó Holly, to­cándose el pie con la mano.
-¿Quieres que te lo cure con un beso? -preguntó Gerry.
-No, ya está bien -respondió Holly con impostada tristeza-. Bastará con que los meta aquí para calentarlos...
-¡Aaah! ¡Jesús, están helados! Holly rió de nuevo.

Así fue como surgió la broma de la lista. Era una idea simple y tonta que no tardaron en compartir con sus amigos más íntimos, Sharon y John McCarthy. Era John quien había abordado a Holly en el pasillo del colegio cuando sólo tenían catorce años para farfullar la frase famosa: «Mi colega quie­re saber si saldrías con él.» Tras días de incesante debate y reuniones de ur­gencia con sus amigas, Holly finalmente accedió. «Oh, venga, Holly-la ha­bía apremiado Sharon-, está como un tren, y al menos no tiene la cara llena de granos como John.»

Cuánto envidiaba Holly a Sharon ahora mismo. Sharon y John se casaron el mismo año que ella y Gerry. Con veintitrés años, Holly era la benjamina del grupo; el resto tenía veinticuatro. Alguien dijo que era demasiado joven y la sermoneó insistiendo en que, a su edad, debería ver mundo y disfrutar de la vida. En vez de eso, Gerry y Holly recorrieron juntos el mundo. Tenía mu­cho más sentido hacerlo así, ya que cuando no estaban... juntos, Holly sen­tía como si a su cuerpo le faltara un órgano vital.

El día de la boda distó mucho de ser el mejor de su vida. Como casi todas las niñas, había soñado con una boda de cuento de hadas, con un vestido de princesa y un hermoso día soleado en un lugar romántico, rodeada de sus seres queridos. Imaginaba que la recepción sería la mejor noche de su vida y se veía bailando con todos sus amigos, siendo la admiración de la concu­rrencia y sintiéndose alguien especial. La realidad fue bastante distinta.

Despertó en el hogar familiar a los gritos de «¡No encuentro la corbata!» (su padre) y «¡Tengo el pelo hecho un asco!» (su madre). Y el mejor de todos: «¡Parezco una vaca lechera!' ¡Cómo voy a asistir a esta puñetera boda con este aspecto! ¡Me moriría de vergüenza! ¡Mamá, mira cómo estoy! Holly ya pue­de ir buscándose otra dama de honor porque, lo que es yo, no pienso mover­me de casa. ¡Jack, devuélveme el puto secador, que aún no he terminado!» (Es­ta inolvidable declaración salió de la boca de su hermana menor, Ciara, a quien cada dos por tres le daba un berrinche y se negaba a salir de la casa, alegando que no tenía nada que ponerse, pese a que su armario ropero estaba siempre atestado. En la actualidad vivía en algún lugar de Australia con unos desco­nocidos y la única comunicación que la familia mantenía con ella se reducía a un e-mail cada tantas semanas.) La familia de Holly pasó el resto de la mañana intentando convencer a Ciara de que era la mujer más guapa del mundo. Mientras tanto, Holly fue vistiéndose en silencio, sintiéndose peor que mal. Finalmente, Clara aceptó salir de la casa cuando el padre de Holly, un hombre de talante tranquilo, gritó a pleno pulmón para gran asombro de todos:

-¡Ciara, hoy es el puñetero día de Holly, no el tuyo! ¡Y vas a ir a la boda y vas a pasarlo bien, y cuando Holly baje por esa escalera le dirás lo guapa que está, y no quiero oírte rechistar más en todo el día!

De modo que cuando Holly bajó todos exclamaron embelesados, mien­tras Ciara, que parecía una cría de diez años que acabara de recibir una azo­taina, la miró con ojos empañados y labios temblorosos y dijo:

-Estás preciosa, Holly.

Los siete se hacinaron en la limusina: Holly, sus padres, sus tres hermanos y Ciara, todos guardando un aterrado silencio durante el trayecto hasta la iglesia. Aquella jornada era ya un vago recuerdo. Apenas había tenido tiempo de hablar con Gerry, pues ambos eran reclamados sin tregua en direcciones dis­tintas para saludar a la tía abuela Betty, surgida de no se sabía dónde, y a la que no había vuelto a ver desde su bautizo, y al tío abuelo Toby de América, a quien nadie había mencionado hasta la fecha, pero que de repente se había conver­tido en un miembro muy importante de la familia.

Desde luego, nadie la había prevenido de lo agotador que sería. Al final de la noche le dolían las mejillas de tanto sonreír para las fotografías y tenía los pies destrozados después de andar todo el día de aquí para allá calzada con unos ridículos zapatitos que no estaban hechos para caminar. Se moría de ga­nas de sentarse a la mesa grande que habían dispuesto para sus amigos, quienes habían estado partiéndose el pecho de risa durante toda la velada, pasándolo en grande. En fin, al menos alguien había disfrutado del acontecimiento, pen­só entonces. Ahora bien, en cuanto puso un pie en la suite nupcial con Gerry, las preocupaciones del día se desvanecieron y todo quedó claro.

Las lágrimas corrían de nuevo por el rostro de Holly, que de pronto cayó en la cuenta de que había vuelto a soñar despierta. Seguía sentada inmóvil en el sofá con el auricular del teléfono aún en la mano. Últimamente perdía a me­nudo la noción del tiempo y no sabía qué hora ni qué día era. Parecía como si viviera fuera de su cuerpo, ajena a todo salvo al dolor de su corazón, de los hue­sos, de la cabeza. Estaba tan cansada... Las tripas le temblaron y se dio cuenta de que no recordaba cuándo había comido por última vez. ¿Había sido ayer?

Fue hasta la cocina arrastrando los pies, envuelta en el batín de Gerry y calzada con las zapatillas «Disco Diva» de color rosa, sus favoritas, las que Gerry le había regalado la Navidad anterior. Ella era su Disco Diva, solía decirle. Siempre la primera en lanzarse a la pista, siempre la última en salir del club. ¿Dónde estaba esa chica ahora? Abrió la nevera y contempló los estantes vacíos. Sólo verduras y un yogur que llevaba siglos caducado y apestaba. No había nada que comer. Agitó el cartón de leche con un amago de sonrisa. Va­cío. Lo tercero en la lista...

En la Navidad de hacía dos años Holly había salido con Sharon a com­prar un vestido para el baile anual al que solían asistir en el Hotel Burlington. Ir de compras con Sharon siempre entrañaba peligro, y John y Gerry habían bromeado sobre cómo tendrían que volver a sufrir una Navidad sin regalos por culpa de las alocadas compras de las chicas. Y no se equivocaron de mucho. Pobres maridos desatendidos, los llamaban siempre ellas.

Aquella Navidad Holly gastó una cantidad vergonzosa de dinero en Brown Thomas para adquirir el vestido blanco más bonito que había visto en la vida.

-Mierda, Sharon, esto dejará un agujero tremendo en mi bolsillo --di­jo Holly con aire de culpabilidad, mordiéndose el labio y acariciando la suave tela con la yema de los dedos.
-Bah, no te preocupes, deja que Gerry lo zurza -repuso Sharon, y sol­tó una de sus típicas risas socarronas-. Y deja de llamarme «mierda, Sharon», por favor. Cada vez que salimos de compras te diriges a mí así. Sé más cuida­dosa o empezaré a ofenderme. Compra el puñetero vestido, Holly. Al fin y al cabo, estamos en Navidad, es la época de los regalos y la generosidad.
-Por Dios, mira que eres mala, Sharon. No volveré a ir de compras con­tigo. Esto equivale a la mitad de mi paga mensual. ¿Qué voy a hacer el resto del mes?
-Vamos a ver, Holly. ¿Qué prefieres?, ¿comer o estar fabulosa? ¿Acaso era preciso pensarlo dos veces?
-Me lo quedo -dijo Holly con entusiasmo a la dependienta.

El vestido era muy escotado, por lo que mostraba perfectamente el pecho menudo pero bien formado de Holly, y tenía un corte hasta el muslo que ex­hibía sus piernas esbeltas. Gerry no había podido quitarle el ojo de encima. Aunque no fue por lo guapa que estaba, sino porque no acertaba a compren­der cómo diablos era posible que aquel pedazo de tela minúsculo pudiera ser tan caro. Una vez en el baile, la señorita Disco Diva se excedió en el consumo de bebidas alcohólicas y consiguió destrozar su vestido, derramando una co­pa de vino tinto en la parte delantera. Holly intentó sin éxito contener el llan­to mientras los hombres de la mesa informaban a sus parejas, arrastrando las palabras, de que el número cincuenta y cuatro de la lista prohibía beber vi­no tinto si llevaban un vestido caro de color blanco. Entonces decidieron que la leche era la bebida preferida, puesto que no resultaría visible si se derrama­ba sobre un vestido caro de color blanco.

Poco después, cuando Gerry volcó su jarra de cerveza, haciendo que cho­rreara por el borde de la mesa hasta el regazo de Holly, ésta anunció llorosa pero muy seria a la mesa (y a algunas de las mesas vecinas):

-Regla cincuenta y cinco de la lista: nunca jamás compres un vestido caro de color blanco.

Y así se acordó, y Sharon despertó de su coma en algún lugar de debajo de la mesa para aplaudir la moción y ofrecer apoyo moral. Hicieron un brindis (después de que el desconcertado camarero les hubiese servido una bandeja llena de vasos de leche) por Holly y su sabia aportación a la lista.

-Siento lo de tu vestido caro de color blanco, Holly-había dicho John, hipando antes de caer del taxi y llevarse a Sharon a rastras hacia su casa.
¿Era posible que Gerry hubiese cumplido su palabra, escribiendo una lis­ta para ella antes de morir? Holly había pasado a su lado cada minuto de cada día hasta que falleció, y ni él la mencionó nunca ni ella había visto indicios de que la hubiese escrito. «No, Holly, cálmate y no seas estúpida.» Deseaba tan ardientemente que volviera que estaba imaginando toda clase de locuras. Gerry no habría hecho algo semejante. ¿O sí?


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